Innovación

INNOVACION APLICADA A LOS SECTORES PRODUCTIVOS

La única innovación válida, es aquella que genera producción y empleo en nuestros países.

Es innegable que, hoy en día, nos encontramos ante un mundo que cambia día a día. Un mundo en el cual las oportunidades de empleo “tradicionales” se reducen, para dar paso a una nueva forma de trabajo en la cual, principalmente nos convertimos en “cazadores” o más bien “hacedores” de oportunidades. Lamentablemente, la mayor parte de nuestra población no se encuentra preparada para enfrentar este desafío, que exige destrezas y herramientas diferentes.
Es imprescindible una educación que nos brinde, además de conocimientos tradicionales y tecnología actualizada, la oportunidad de desarrollar nuestra capacidad de entendimiento y análisis de los contextos económicos en los que necesitamos inscribirnos (como trabajadores o emprendedores). Necesitamos desarrollar las destrezas que nos permitan aplicar nuestros conocimientos a las necesidades de la economía.

La educación técnica, nos permite apreciar este proceso de evolución. Nace a principios del siglo XIX con los centros de formación laboral y se vincula, invariablemente, a través de los años, a los contextos económicos que prevalecen en el mundo; atraviesa diferentes etapas hasta llegar hoy a su objetivo que es permitir a jóvenes y adultos una inserción en el proceso productivo no solo como mano de obra especializada, sino como verdaderos pioneros en la aplicación de modernas técnicas de producción y de creación de pequeñas y medianas industrias. Sin embargo, es indispensable complementarlo con conocimientos y el desarrollo de destrezas que les permitan a los jóvenes aplicar lo aprendido a una economía real en la que se encuentran las oportunidades.

El gran desafío de la educación técmica es dejar de “hacer” para empezar a “crear”